Cómo elegir mi Cámara

Dejar tu casa en vacaciones y que cuando vuelvas todo esté en orden es una de las razones que llevan a muchas personas a instalar una cámara IP. Se trata de una opción sencilla que te permite saber en todo momento qué está ocurriendo en el interior o el exterior de la vivienda y poder tomar las medidas oportunas si se detecta alguna anomalía. Para ayudarte a tomar una decisión aquí tienes algunos aspectos a tener en cuenta para elegir cámara de videovigilancia si te vas de vacaciones.

Existen una serie de cuestiones prácticas que debes valorar a la hora de decantarte por un modelo u otro. Siempre hay que tener en cuenta las necesidades de cada uno y la función que la videocámara tiene que cumplir. En todo caso conviene que tengas en cuenta algunas características comunes a la mayoría de videocámaras.

A la hora de instalar la cámara tienes que elegir la ubicación perfecta. A veces con ella sólo quieres enfocar un punto concreto, como puede ser la puerta de entrada. En otras ocasiones lo que se busca es que la cámara capte una imagen de toda la habitación. En estos casos normalmente se sitúan en una esquina de la misma para que se obtenga una panorámica de toda la sala.

Lo ideal es que la videocámara te proporcione opciones de montaje en pared o en techo, para poder jugar con la ubicación que más te conviene. En el caso de las cámaras que transmiten por WiFi tendrás que tener un enchufe cerca para poder conectarla a la corriente. Las cámaras que se conectan mediante cable de red suelen aprovechar el mismo para que también les lleve la energía necesaria para su funcionamiento.

En todo caso es necesario que compruebes esta característica, alimentación por PoE, del inglés Power over Ethernet, que es el nombre que tienen este tipo de dispositivos que no necesitan estar enchufados y les basta con el cable de red. Esto te ayuda a colocar la cámara en el lugar que deseas sin tener que depender de tener un enchufe cerca. La parte negativa es que tienes que llevar el cable de ethernet hasta dicho lugar.

Ángulo de visión, zoom y visión nocturna

La videocámara tendrá un determinado ángulo de visión. Esta opción es importante si lo que buscas es tener una imagen completa de una habitación. A medida que la estancia sea más grande se pueden necesitar más cámaras para el control de la misma. El ángulo de visión varía entre los 120 y los 160ºnormalmente, suficiente para la mayoría de las estancias. También hay que considerar la inclinación que nos permite en vertical, en el caso de que decidas montarla en el techo.

Otro aspecto básico es que tenga visión nocturna. Cuando estamos fuera de casa, como podría ser en vacaciones, y has dejado todo cerrado, normalmente la mayoría de las estancias no estarán bien iluminadas. La visión nocturna te permite ver lo que está pasando en la sala, aunque sea de noche y todo esté oscuro.

Es importante tener claro qué está pasando si te ha llegado una alarma y te conectas desde el smartphone para ver qué ocurre. Con la visión nocturna podrás apreciar si se trata de una intrusión o una falsa alarma sin ningún problema. Aquí también sería interesante poder realizar un zoom digital, en caso de que hayas observado algo raro y quieras verlo con un poco más de detalle.

En las cámaras más avanzadaspoder moverlas, girarlas de un lado a otro, puede ser una función muy interesante. Resulta muy útil para cámaras que se sitúan en el exterior, para vigilar el jardín o las distintas zonas de la fachada de la casa.

Manejo desde móviles y tablets en remoto

Otro de los factores fundamentales que tienes que tener en cuenta es el manejo de la cámara desde el propio smartphone, tanto si estás en casa utilizando la misma red WiFi, como sobre todo si estás fuera. Normalmente en la videovigilancia doméstica esto se realiza a través de una app para móviles que el fabricante nos facilita.

Esta es una opción que desarrolla cada fabricante y que te va a permitir no sólo ver qué está ocurriendo, sino en muchos casos, grabar lo que estás viendo, tomar una foto de un momento concreto, hacer zoom, o en el caso de los móviles, poder orientarla hacia una zona u otra. El control desde el smartphone es una opción básica para tu tranquilidad. Lógicamente para poder utilizarlo es necesario que la cámara esté conectada a la red local, ya sea por WiFi o por cable.

Normalmente no vas a estar mirando constantemente qué es lo que está ocurriendo en tu hogar. Por eso las videocámaras suelen enviar una alarma cuando detectan algún patrón fuera de lo común. Para ello es necesario que tengan detectores de presencia o de ruido, que se activan a determinadas horas del día o, en el caso de que te hayas ido de vacaciones, las 24 horas.

En caso de detectar movimiento o algún sonido extraño la cámara realiza dos acciones. Por un lado, inicia la grabación de imágenes y a la vez nos envía una alarma al teléfono. De esta forma te puedes conectar de forma remota a través de la aplicación y comprobar si se trata de una falsa alarma o realmente está ocurriendo algo para tomar las medidas oportunas.

Grabación de vídeo en dispositivos externos

A la hora de grabar las imágenes las cámaras pueden hacerlo en una tarjeta SD que incorporan, en un dispositivo externo, como podría ser un disco duro de red o en la nube. En todos los casos tienes la opción de recuperar el clip de vídeo si has sufrido cualquier incidente y necesitas información para saber cómo ocurrieron los hechos.

En el caso del almacenamiento en la nube es importante que tu información se almacene cifrada, de manera que nadie excepto tú pueda acceder al contenido de los archivos que se han guardado en la nube. También tienes que tener en cuenta que, a mayor resolución de la cámara, más espacio van a ocupar los clips de vídeo que guardes.